46. La ganancia y la pérdida, lo correcto y lo falso,

En la tradición buddhista, hay una enseñanza fundamental que resuena con profundidad en las mentes y corazones de los buscadores de la Vía: la impermanencia. Esta enseñanza, nos invita a contemplar la naturaleza transitoria de todas las cosas en el universo.

45. Los opuestos son como un sueño irreal, como un espejismo.

La percepción que tenemos de la realidad a través de nuestros sentidos es ilusoria, la doctrina buddhista de anatta (no-yo) postula que no existe un yo permanente e independiente que experimente el mundo, sino que lo que consideramos como «yo» es en realidad una combinación de cinco agregados: forma, sensaciones, percepciones, formaciones mentales y conciencia. Estos agregados están en constante cambio y carecen de una esencia permanente

44. Todos los pares de opuestos

En estos versos, el maestro zen Sengcan nos enseña que todos los pares de opuestos, como el bien y el mal, el placer y el dolor, la vida y la muerte, son creados por el pensamiento.

43. En la ignorancia se suceden orden y caos

En el modo automático de existencia somos marionetas de nuestros deseos, perseguimos incansablemente lo que anhelamos y huimos de lo que juzgamos como desagradable, solo para encontrarnos enredados en un ciclo interminable de aparente orden y caos

42. Usar la mente para comprender la mente

Es una paradoja intentar comprender nuestra propia mente utilizando la misma herramienta que estamos tratando de desentrañar. Es como intentar limpiar una mancha de sangre con sangre o intentar levantarse del suelo tirándose de los propios cabellos. Esta es la complejidad y la contradicción que implica el proceso de autoconocimiento.

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