Si la dualidad no existe, ¿Cómo puede haber unidad?
Si no hay dos, ¿qué sentido tiene hablar de uno? La idea de unidad solo surge cuando hay algo de lo que distinguirse. En nuestro modo habitual de percibir, nos movemos entre pares de opuestos: luz y sombra, gozo y dolor, sonido y silencio. Pero ninguno de estos polos tiene existencia propia sin el otro. No podemos comprender la claridad sin haber conocido la oscuridad, ni saborear la alegría sin haber tocado antes la tristeza. La vida y la muerte, la expansión y el repliegue, el día y la noche, lo femenino y lo masculino, lo que comienza y lo que concluye. Todo se entreteje en una red de interdependencia que no deja lugar para entidades separadas o realidades absolutas.
Desde la visión del camino del Buda, no se trata de negar la dualidad, ni de aferrarse a la unidad como un ideal supremo. Se trata de ver cómo ambos conceptos surgen de la misma mente que discrimina, nombra y compara. Cuando soltamos esa mente, cuando dejamos de lado la necesidad de definir, clasificar y oponer, lo que queda no es una verdad única y cerrada, sino una realidad viva donde cada cosa se manifiesta en íntima conexión con todo lo demás.
La práctica de zazen nos permite habitar ese espacio donde los opuestos no luchan entre sí, sino que se disuelven en una presencia silenciosa y total. Al sentarnos sin buscar nada, sin rechazar nada, comenzamos a vislumbrar una dimensión que no pertenece ni a la dualidad ni a la unidad, sino a lo que simplemente es.
En esa claridad, vemos que la mente que crea la separación es la misma que ansía la unificación. Y al ver eso, dejamos de seguir el juego. Solo entonces podemos habitar el instante tal como es, sin necesidad de elegir entre esto o aquello, entre ser uno o ser dos.
Desde ese lugar, vivimos con más ligereza. Nos abrimos a la impermanencia, a la contradicción, al misterio. Y en lugar de temer la complejidad de la vida, la honramos. Porque entendemos que no hay un lado correcto al que aferrarse, sino un flujo continuo que nos invita a soltar, mirar y simplemente estar.