Recuerdos del retiro de introducción, Ango de verano del 2023.

Hace unos minutos que he terminado una entrevista personal (dokusan) con Gaspar. Él fue uno de los participantes en el retiro que dirigí en el Templo Luz Serena y además forma parte de Amigos del Zen. Durante la conversación, recordé la carta que me envió a principios de septiembre agradeciendo lo vivido en el retiro, una carta que rebosaba sinceridad y gratitud.

Esta carta, en mi opinión, es un verdadero testimonio de corazón. En ella, Gaspar relata de manera sencilla y conmovedora su vivencia como principiante en uno de los retiros que organizamos con periodicidad en el Templo Luz Serena.

Con la autorización de Gaspar, me complace compartirla. Es un bello recuerdo que merece ser conservado y apreciado.

Además, para enriquecer aún más esta hermosa carta, he decidido incluir algunas de las fotografías tomadas por Noelia Sobrino durante el retiro. Estas imágenes capturan la paz y la belleza que caracterizan al Templo Luz Serena y nuestros retiros Zen.


Querido maestro, han pasado ya dos semanas desde el retiro de introducción a zazen y he querido escribirte para compartir contigo algunos de los pensamientos que han ido surgiendo a lo largo de estos días (de mucho trabajo por cierto).

Me habría gustado comentarte alguno de ellos en el momento de nuestra despedida, pero desafortunadamente empecé por el final, evocando aquella mañana en la que nos llevaste a contemplar en silencio el despertar del bosque y no pude evitar emocionarme al igual que en aquel momento (todavía me dura). He tratado de averiguar el porqué mi corazón se vio tan afectado sin ninguna conclusión clara, casualmente volví a leer hace unos días en un libro algo que ya leí hace mucho, mucho tiempo. Es un poema de Saigyo que dice así:

“Siento aquí una presencia latente
Qué es no lo sé
Pero brotan lágrimas de gratitud” 

Pues eso… eternamente agradecido.

Aparte de esto, decirte que “Luz Serena” me pareció un lugar sagrado, al menos hasta donde yo puedo concebir ese término. Es profundamente inspirador, ojalá que pueda seguir inspirando a muchas más personas en el futuro.

No soy budista y no te negaré que me costó “digerir” el tema de las ceremonias porque además no lo esperaba (“¿qué estoy haciendo aquí?”). Pero superada la primera me fui acostumbrando y las demás las viví desde el respeto y con interés por los sutras que leíamos. Además, solo por vernos a todos emocionados con el bueno de Ervigio nervioso cuando le pusisteis el kesa valió todo la pena.

La gente me pareció excepcional, tanto los bodhisattvas como los asistentes al retiro. Sé que hablamos demasiado a escondidas, pero es difícil no hacerlo con gente tan maja. Mi práctica de zazen ha evolucionado desde entonces. Sigo viviéndola como algo nuevo cada día, como volver a empezar. Tus correcciones de la postura sin duda ayudaron y esa imagen imborrable del “General Deshimaru”. No les conozco, pero para el próximo otoño quiero contactar con la gente del dojo de Valencia, además lo tengo al lado de casa, ¿les conoces?

Empecé a leer el “Shobogenzo” que compré allí y sigo con él. Es complejo, incomprensible a ratos pero fascinante. Supongo que el principal escollo es nuestra manera “lógica” de comprender las cosas. Perseveraré. Como ya tengo práctica con el Campus online, he pensado apuntarme en septiembre al seminario sobre “el zen de Dogen” para tratar de comprenderlo mejor, ¿te parece buen idea? Bueno…, no me extiendo más, para la próxima te pediré directamente dokusan online. Deseo que estés disfrutando de unos agradables días de vacaciones con tu familia.

Un fuerte abrazo maestro. Gaspar.

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1 comentario en «Recuerdos del retiro de introducción, Ango de verano del 2023.»

  1. Qué bonito poder ver el retiro desde los ojos de Gaspar, cuánta sencillez y dulzura. Muchas gracias por compartirlo maestro, y gracias a Gaspar por escribirlo y por acceder a que se publicase ☺️. Seguro que nos volveremos a encontrar Gaspar.

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